6/12/13

Dos años desde que te encontré.

Querido tú:


"Diario de una teen mom"no se llamaría así si no te contara mi camino en mi nueva vida y el de la personita que me acompaña desde que tomé la decisión de escoger el camino, que para mí, lleva la palabra "felicidad" en cada rincón. Y siendo esto así,  mi primera entrada después de anunciar mi vuelta al blog no podía ser otra que la del segundo cumpleaños de mi Noa.

1/12/13

Con intenciones de quedarme.

Querido tú:


Sí, como ves he vuelto a escribir pero antes de ponerme a contarte el porqué de mi vuelta, quería disculparme por marcharme de esa manera, sin previo aviso y sin explicarte las razones que me llevaron a hacer eso, así que te pido perdón de corazón. Aunque puedas no creerlo, hace unos días leí una opinión de una persona acerca del cierre del blog y que en su día cuando lo cerré también me lo dijeron, y esa opinión me hizo darme cuenta de que lo que hice no estuvo bien, nada bien.
Hoy, una persona bastante especial, concretamente mi pareja, me ha dicho que tú, mi seguidor, te merecías al menos una explicación, aunque fuera por encima, pero una explicación de por qué me fui y por qué lo hice de ese modo. La verdad es que llevaba tiempo pensándolo, lo de volver a escribir y contarte lo que en ese momento pasaba por mi cabeza, pero hasta hace unos días no me decidí a abrir el blog de nuevo.

Y después de esta pequeña y algo cutre disculpa, voy a contarte por qué cerré el blog, y de verdad, lo siento.

El motivo en sí fui yo, puede sonar raro pero no, es así. Aunque ya te lo contaré en otra entrada que tengo pensada, mi principio como novia no ha sido muy bueno, digamos que no entré con buen pie en mi relación con el que era mi amor platónico, y bueno, la cagué. Sí, la cagué bastante y el sentir que me he equivocado y que, por ese tiempo no lo sabía pero ver que he hecho daño a una persona realmente importante para mí, hizo que mis sentimientos se volvieran locos. Dejé por unos momentos de pensar como pienso y actuar como actúo normalmente, aunque en realidad siempre he sido de pequeños arrebatos sin sentido que pueden perjudicar a terceras personas, y en este caso te tocó a ti, mi lector. Que lo siento mucho pero entre mi situación emocional y que ciertos comentarios externos por el ask me hicieron "daño", decidí borrarme todo para que nadie pudiera opinar nada de mi vida por solo leer unas cinco líneas cada vez que escribía una nueva entrada. Pensé que mi vida era mía y que quien quisiera saber un poquito más de ella hablaría conmigo.
La verdad, es que ahora pensándolo, veo que eso también fue algo egoísta por mi parte, por eso que he dicho y me han dicho, hay gente que mi blog le servía de ayuda a la hora de desarrollar su propia vida en una experiencia parecida o porque les servía de "lección" por decirlo de alguna manera, en plan: "yo no quiero pasar por eso". Así que también te pido perdón por esa postura, creo que este tipo de páginas y más cuando tienes seguidores, tienes que pensar también un poco en ellos, porque sin ellos mi blog no llegaría a haber sido lo que fue ni todas esas visitas ni comentarios ni siquiera hubiera seguido escribiendo de no ser porque alguien le leyó en su día.

Así que, en realidad, mi blog se alimenta de tus visitas y comentarios, sin ti digamos que mi blog no saldría adelante y pagártelo de esa manera fue algo feo y por eso te quiero pedir perdón y decirte también que hasta dentro de unos días que no acabe con los exámenes de evaluación no volveré a escribir pero vendré con una entrada que llevabas mucho tiempo pidiéndome y que me quedé a las puertas de publicarla.


Espero que no estés enfadado conmigo y que te alegre aunque sea un poquito poquito mi vuelta.

Un beso.

Marina.



30/8/13

Tú la letra y yo la música.

Querido tú:

Siempre he sido una amante de la música, desde que era pequeña y mi madre me ponía una cinta de cassette con las canciones de "Los payasos de la tele" hasta ahora que escucho por el móvil  "Play hard" de David Guetta.
Pero antes de llegar a la música que escucho hoy, he pasado y sigo pasando por estilos muy diferentes.

Recuerdo de ir de pequeña en el coche con mi madre y escuchar a Los Pecos y de saberme todas las canciones, volverme loca cuando escuchaba a Andrea Bocelli, Alex Ubago o también escuchar a David Civera, y de llegar a emocionarme con una amiga en el coche de camino a mi pueblo escuchando a Chenoa.
Siempre me ha gustado la música pero lo que siempre me apasionaba era cantar, cantar esas canciones aunque no tuviera una buena voz. Creo que por eso también mi película favorita de pequeña era "la Sirenita", porque aparte de que en esa época estaba loca por poder ser una sirena y tener el pelo rojo,  era por las canciones. Adoraba aquellas canciones y he de decir que aún no las he olvidado..

Pero la manera de apreciar la música fue cambiando con el tiempo: de pequeña era porque me divertía escucharla y hacer el tonto bailando, cuando fui creciendo porque me gustaba cantar las canciones y cuanto más difíciles eran, más me gustaban, y ahora la música es mi vía de escape.
Como a muchos adolescentes nos pasa, utilizamos la música para relajarnos, para alejarnos de ese mundo de mierda o para no pensar en nuestra vida o en algún problema que hayamos tenido con gente que nos importa. Es como esa frase: "subir el volumen de la música, bajar los problemas" o algo así, no me la sé a la perfección pero es algo más o menos así. Y no sé tú, pero yo cuando voy con el coche y con la música alta,  tan alta que ni siquiera puedo oír mi voz,  me siento feliz, sí. Me siento feliz porque no da tiempo a pensar en nada más que no sea como sigue la canción y escuchar la letra y el ritmo...

Pero lejos de ser una vía de escape y una manera más de dar pequeños momentos de felicidad, para mí va más allá, desde que soy madre la música es una manera más directa de estar con mi bebé.

Desde que nació y sobretodo en aquellos momentos que no podía calmar a Noa,  le cantaba alguna canción que me acordara de cuando yo era pequeña, tipo: "Un barquito chiquitito" o "Tengo una muñeca vestida de azul" y lo más fascinante (aparte de que me acordaba de las canciones) era que ella me miraba asombrada como diciendo "qué bonita canción" y finalmente se quedaba dormida.
Había ocasiones en las que para ver incluso su reacción, con la música a lo mínimo y no muy cerca del oído por miedo a que se quedara sorda o le hiciera daño, le ponía música mía pero de las canciones más relajadas que tengo como podía ser la versión en jazz de "Don't stop the music" de Jamie Cullum o "All I have to do is dream" de The Everly Brothers. Y esa segunda le encantaba,  siempre se quedaba dormida con esa canción, así que desde que me di cuenta de ello,  cambié las nanas de cuna por cantarle esa canción o el estribillo de "Lighters" de Eminem, lo adoraba.
Cuando fue creciendo la música era también para las dos pasar un rato divertido, resultaba gracioso ver como estaba sentada en la silla del coche y cuando sonaba la música que moviera sólo y exclusivamente las piernas. Parecía que no iban con ella porque ella se encontraba super relajada pero sus piernas parecían estar locas yendo a ritmo con la música. Luego añadió un "paso" más a su baile en el coche: empezó a mover la cabeza de adelante hacia atrás cual cantante de heavy metal (no pretendo ofender) y eso era aún más gracioso pero de lo adorable que era.

Más tarde, cuando ya empezó a tener más independencia, junto con los momentos musicales de la guardería, empecé a enseñarle canciones en casa que tenían bailes, bailes fáciles ligados a las palabras y acciones que en la canción se habla. Al principio, como en todo, le costó un poquito aprenderse las coreografías porque la letra era algo imposible que lo aprendiera, pero con la práctica y el tiempo ahora Noa se sabe más de cinco bailes y algunas más canciones diferentes. Cierto es que lo de aprenderse la letra no lo lleva muy bien,  aún no sabe hablar del todo pero dice la última palabra de cada frase de la canción y algunas como: "hola Don Pepito, hola Don José" lo dice entero (la frase digo).
Y ahora, con sus 21 meses,  aparte de las canciones infantiles que le enseño y hago que practique para incluso así, ejercitar la memoria, Noa se sabe canciones que se pueden escuchar en la radio como puede ser "Get lucky" de Daft Punk o "Little talks" de Of Monsters and men, la cual es una de sus canciones favoritas. Incluso,  Noa ya es capaz de elegir la canción que quiere escuchar,  cuando a lo mejor pongo una y le digo que la escuche y no le gusta, me dice que no,  y a su manera me intenta decir cuál es la que quiere que ponga y si se la pongo se siente feliz.

Uno de los momentos que últimamente le gusta mucho hacer conmigo es que nos tumbemos en mi cama,  cada una coja un casco y nos pongamos a escuchar música sin hacer nada más. Le encanta, y como se me ocurra quitarme el casco se enfada,  lo coge y me lo coloca ella en la oreja o si los ve por ahí viene con ellos y me dice: "mama,  ca,  ca" refiriéndose a "mamá, música, música".

Para mí, la música ha ido más allá como ves de una ser una forma de escapar de la realidad cuando es insoportable, se ha convertido también en una y gran manera de acercarme más a mi hija,  de estrechar lazos con ella,  de disfrutar juntas de eso que a las dos nos gusta y sobretodo de estar a su lado.  Para mí, el tener que tirarme cantando la misma canción en la bañera cuando nos bañamos juntas porque a ella le ha gustado,  no es ninguna molestia sino un placer incluso. Verla disfrutar, sonreír, reír a carcajadas porque hace algo mal del baile o porque al final de la canción aplaudimos o la hago cosquillas para que le sea más divertido es una de las mejores cosas que tiene mi vida.  Saber que hago feliz a esa persona que me da la felicidad.
La música siempre se ha dicho que estimula a los bebés y que incluso cuando están en la tripa,  hacia la semana 20,  los bebés empiezan a percibir sonidos y el ponerles música clásica cerca hace que se relajen y que el desarrollo dentro sea más tranquilo y calmado. Yo,  cuando estaba embarazada, con unos cascos le ponía a Noa música para que la escuchara y su reacción era darme patadas en plan "lo estoy oyendo", era precioso. Así que podría decir que aparte de todo lo que une a una madre y su hijo,  la música ha sido una unión entre las dos que cada día se refuerza aún más, y me alegro mucho por ello...

"Vivo por ella porque va dándome siempre la salida, porque la música es así, fiel y sincera de por vida" - Andrea Bocelli (Vivo per lei).

Marina.

28/8/13

La Maternidad de la A a la Z: T de trasnochar.

Querido tú:

Hoy voy a hablarte acerca de uno de los cambios que se sufre al ser madre,  a mi edad o a cualquiera,  pero como siempre te hablaré en primera persona.

Trasnochar.

  1. Intr. Pasar uno la noche,  o gran parte de ella, sin dormir.

Como bien dice esa definición, trasnochar es pasar toda o gran parte de la noche sin dormir, y yo eso desde hace 21 meses, lo suelo practicar a menudo.

Yo siempre he sido una chica que adora dormir,  si podía dormía fuera la hora que fuera y tantas horas pudiera. Dormir era como una especie de droga ya que, además de descansar, soñaba y mis sueños siempre han sido algo extraños pero siempre que me despertaba me daba la risa por pensar en aquello que había pensado.  Muchas veces pensaba que estaba loca (esque en serio,  mis sueños no son normales).
Con el paso de los años dormía cada vez más, me hacía "mayor" y me daba cuenta que el dormir era uno de los grandes placeres de la vida y como mi vida muy fácil no ha sido, era también una vía de escape, lo que para mí el dormir era algo perfecto.
Pero hubo una temporada que cambié mi horario de dormir, también era normal, era verano, existía el messenger y siempre había algún chico que te hacía tilín y no te importaba quedarte hasta las 4 de la mañana hablando con él porque te gustaba,  ya habría tiempo de dormir. Y así era.

Recuerdo un día que me pasé toda la noche hablando con ese chico especial que tenía y a la mañana siguiente me iba a ir a la piscina con mi familia, iba a estar muerta. Y sí, cuando me tuve que levantar pronto para arreglar las cosas y eso estaba fatal,  pero sólo al principio. Una cosa que siempre me ha pasado es que cuando tengo sueño me vuelvo hiperactiva por unas horas hasta que me da el bajón y no soy capaz ni de abrir los ojos (mis compañeros de clase que se sentaban conmigo dan fe de ello jajaj,  que pesada era). Así que cuando llegué a la piscina estaba bien.
Llegó el momento de irnos a casa y todo genial pero fue entrar por la puerta de casa y caer redonda en el sofá. Dormí desde las 8 de la tarde hasta las 3 del mediodía del día siguiente. 19 horas seguidas durmiendo, mi familia de vez en cuando se acercaba para ver si respiraba, les asombraba que durmiera tanto y llegó un momento en el que me despertaron para comer. Me jodieron la vida con lo a gusto que yo estaba pero les entiendo, yo hubiera hecho lo mismo con Noa.

Este tipo de cosas eran como algo "normal" en mi día a día como persona, las horas mínimas de dormir eran 12 horas y si me dejaban podía dormir más, ya y he contado, hasta 19 horas durmiendo (digamos que es mi récord).
Pero este tipo de cosas, con el embarazo empezarían a cambiar.

En mi caso, a mediados del embarazo empecé a tener otra rutina,  otras horas de sueño. Era como si no necesitase más de 8 horas de sueño ya que con eso me sentía bien.
A lo mejor me acostaba a las 12 o la 1 de la mañana y me levantaba a las 10, quizás 11 como muy tarde pero ya no hacía falta que nadie me despertara.  A finales del embarazo, mi rutina de sueño cambió aún más. En un principio había ido al instituto hasta finales de octubre lo que había hecho que cogiera la rutina de levantarme temprano pero a primeros de noviembre, antes de salir de cuentas y dar a luz volví a mi rutina de adolescente normal,  antes de estar embarazada pero duraría poco.

Llegó mi felicidad y con ello el tener que trasnochar.

La segunda noche de hospital y primera noche que pasaba con Noa, la pasé entera despierta escuchando llorar a mi bebé todo el rato. Tenía hambre pero le dolía la tripa,  nl soltaba bien los gases y se cagaba cada dos por tres,  estaba muerta de sueño pero estaba tan nerviosa que no era capaz de dormirse.  Intenté todo,  masajes para cólicos, el piel con piel, incluso una enfermera me enseñó otras maneras de sacarle los gases pero no había forma.  Hasta las 9 de la mañana desde las 12 de la nochr que se fue la última visita llorando, y prácticamente estaba sola, ya que era yo desde las 3 am o así, quien se ocupó de Noa todo el rato.
Cuando finalmente consigo que se duerma y pienso "bueno, dormiré un poco yo también", llega la primera visita y era mi madre.  Quería hablar con ella,  desahogarme de aquella primera e intensa noche como madre que había pasado.

Y esa sería la primera de muchas...

La verdad es que Noa siempre ha sido una niña muy dormilona desde el segundo día (el primero fue horrible) pero como bebé recién nacido y bebé que era y es,  tenía que despertarse en mitad de la noche para comer y a veces lo hacía hasta dos veces. Esto hizo que mi rutina de sueño cambiara: dormía unas horas, le daba de comer a Noa, volvía a dormir y a las 10 tenía que estar en pie para darle una vuelta a Noa, ya que era invierno y tenía que darla el Sol sin que hiciera un frío exagerado por eso de la bilirrubina al nacer.
A medida que pasaban los días me encontraba más cansada y el tener que despertarme y estar una hora y hasta dos horas despierta a las 4 de la mañana era horrible. Las primeras veces aguantaba bien pero al mes, mes y medio terminé por meter a Noa en mi cama, tumbarnos de lado, engancharla a la teta para que comiese, abrazarla obviamente para que no se cayera y volver a dormir. Mientras que ella comía yo descansaba ya que nunca llegaba a dormirme por si se ahogaba o algo pero ya no tenía ese cansancio o sensación de "no puedo mantener los ojos abiertos". Cuando acababa me guardaba mi pecho y dormíamos juntas y esto fue otro descubrimiento. Cuando ella y yo dormíamos juntas,  era capaz de aguantar hasta 8 horas seguidas durmiendo sin comer, todo un lujo.

Se hacía mayor y el motivo del trasnochar era otro.

Noa se ponía mala con frecuencia así que esto me llevaba a despertarme en mitad de la noche porque su respiración era diferente o porque se ahogaba con los mocos o simplemente porque tosía. Digamos que una madre cuando se trata de su hijo tiene siempre la mente en alerta por ese tipo de situaciones, el instinto materno se llama. Es cierto que alguna vez también me despertaba porque ella misma se despertaba y no quería dormir más, como me pasaría más adelante y sería un "infierno", por decirlo de alguna manera.

Empecé bachillerato y Noa la guardería, nueva rutina, otro horario de descanso.
Entre semana se me hacía duro, como ya leíste en la entrada de mi día a día con Noa y mi horario (entrada: Necesito más horas). Me acostaba muy tarde por tener que estudiar porque no tenía otro momento y luego me tenía que levantar muy temprano para llevar a Noa a la guarde y yo ir a clase. Pero eso no se quedaba en eso, los fines de semana Noa me hacía levantarme como muy tarde a las 8:30 de la mañana por su nueva rutina,  por su nuevo horario.
A mí se me hacía muy difícil porque apenas descansaba y tener que estar en pie a esas horas de la mañana un sábado era de broma pero era uno de los cambios a los que me iba a enfrentar por ser madre. Y sí, me encantaba y encanta que me despierte con un "mamá" y me regale su mejor sonrisa porque me despierto y la cojo,  pero también me encanta dormir o me encantaría poder dormir aunque fuera la mitad de lo que dormía antes.

Al fin al cabo tampoco soy tan diferente de un adolescente normal. Esa persona trasnocha y yo también, se despierta con resaca y yo como si la tuviera por no dormir, le llega a doler la cabeza de todo el ruido de la noche anterior y a mí también, de escuchar a un bebé llorar toda la noche,  esa persona lo aguanta porque quiere y yo también.
Obviamente esta comparación va algo en broma,  no soy igual que tú aunque los dos trasnochemos,  ahí he puesto las diferencias pero también puedo decir, y es mi opinión y experiencia propia, que prefiero mil veces trasnochar con ella a trasnochar por una simple borrachera en una fiesta.

Y sí, es un cambio muy importante en mi vida o yo lo veo así. Pasé de dormir 12 horas mínimo a 5 seguidas si he tenido suerte.
Es uno de los muchos cambios que sufre tu vida cuando dejas de ser "libre" (por decirlo de algún modo) a pasas a tener una responsabilidad tan grande como es el tener un hijo, es algo que sabes desde un principio y que por esa personita que te saluda desde dentro y que llora por estar contigo fuera, no te importa llevarlo a cabo,  el trasnochar por hacer feliz a parte de ti.



PD: Y esta entrada también me sirve para explicar y dar argumentos de por qué un día durmiendo es un día "perfecto" para mí y ya lo dije: cuando careces de una cosa (en este caso de dormir o descansar las horas necesarias o suficientes), tenerlo al menos un poco de ello es un lujo,  algo perfecto. Es como una frase que una vez leí: "no apreciamos el silencio hasta que eres madre/padre" y lleva muchísima razón (aunque también ocurre cuando tienes hermanos pequeños por ejemplo o algún niño a tu alrededor).

Pasa un buen día y espero que te haya gustado la entrada.
¡Besos!

Marina.

21/8/13

Missy rebel.

Querido tú:

Empieza la cuenta atrás para los "terribles dos años", y van llegando fuerte.

Desde hace meses,  una de las primeras palabras que Noa entendió y llevó a la práctica fue el "no". Sí, decir que no era parte de su vocabulario habitual e incluso llegó a ser la única palabra que salía de su boca, por un tiempo.  Esto se debía a la novedad de la palabra,  de saber decirlo, porque le preguntabas cualquier cosa y decía "no", aunque luego si lo hiciera o aceptara lo que tú le habías ofrecido.

Pero de aquí a un tiempo eso cambió.

Desde hace unos meses,  digamos que ha sido desde que comenzó el verano, empezó a utilizar el "no" de nuevo, y no era para hacer la gracia por así decirlo o porque le gustara, no.  Empezó a usarlo de nuevo para negar todo aquello que le dijeras, ya fuera una orden o que le ofrecieras una cosa.
Ella sabe perfectamente que el "no" sirve para negar algo o para evitar hacer aquello que te digan,  por ejemplo: alguna que otra vez le digo que venga hacia mí que la voy a peinar y me dice que "no" con cara de enfado y se va aún más lejos de mí. Y como este muchas más cosas.
De vez en cuando,  también es cierto que lo hace porque sabe que a mi tía, por ejemplo,  no le gusta que ella le diga que no le quiere y cada vez que le pregunta: "¿me quieres?", ella responde que no, y a continuación se ríe con una risa de bruja mala típica de Blancanieves y se va corriendo. En ese caso lo hace porque le hace gracia y porque después mi tía va corriendo a buscarla y se la come a besos, y eso a Noa le encanta.
Pero volviendo a lo de antes,  el "no" que Noa más suele utilizar es en plan "no lo pienso hacer porque me lo digas tú", es como si se revelara.

Y tanto que se revela.
Sinceramente, yo no sé si eso de lo de "Los terribles dos años" existe. Si que es cierto que siempre he oído hablar de que es como la época en la que más rebeldes se encuentran y en una de las que menos caso te hacen porque además ya se ven más capaces de hacer más cosas e intentan investigarlo todo más a fondo. Y bueno,  de ser cierto ese "mito", por llamarlo de alguna manera, Noa está empezando y de lo lindo.

También he que decir que últimamente al no pasar tanto tiempo con ella como en julio,  no sé si está yendo a más o si se porta mejor incluso, yo te hablaré del mes de julio y algún mes atrás.

Noa,  digamos que siempre ha sido una niña tranquila pero a medida que ha ido creciendo se ha vuelto más mala,  un bicho. No para quieta y no se le ocurre nada bueno, lo más reciente ha sido que intento meter un folio por el ventilador,  probablemente para ver que pasaba. Da a todos los botones de todo: ventilador, mando del aire y de la tele, coge el teléfono y le da a las teclas y hace como que llama a alguien. Se intenta pintar el cuerpo con cualquier cosa y le mata la escobilla del váter.
Un día, le estaba preparando el baño y me fui a coger un pañal y la toalla y cuando volvi estaba metiendo la escobilla por el váter, vaya,  que se sabe su función a la perfección. Abre y cierra todos los cajones y puertas de la casa o si no enciende todas las luces y no las apaga.
También, una cosa que le encanta hacer es coger un álbum de fotos y tumbarse a verlo en el suelo, quizás ese sea uno de los pocos momentos de tranquilidad que tiene.  Y bueno, a todas estas acciones,  sobretodo cuando se trata de algo malo,  va una riña (por decirlo así).

-Noa! No toques eso!  Ven aquí o te vas castigada a pensar.
+No (te da la espalda,  cruza los brazos, pone cara de enfado y se va andando super indignada o si no,  sigue haciendo aquello por lo que le has regañado).

Y así la mayoría de las veces, obviamente, si a la 3a no ha dejado de hacer aquello por lo que se le ha regañado se va medio minuto castigada a pensar contra la pared, pero eso no le impide el seguir portándose mal.
Depende de la ocasión, según le apetezca o no,  le haya afectado más el castigo o le dé un poco igual, se levanta cuando no miras, se mueve,  se da la vuelta o incluso se acerca a ti para abrazarte y hacer que te ablandes. Se podría decir que tonta no es y que también se le da muy bien el teatro, ya que llora aposta o con más fuerza para intentar dar pena y que la perdones jajaj.

La verdad es que ha pasado de ser una niña buena a toda una rebelde aunque también tenga sus momentos en los que se porta genial y te hace caso.
No sé realmente si esto irá a peor cuando cumpla los dos años pero tengo casos de niños de dos años (y todo son niñas, que por lo general son más listas y malas que los niños) que menudos piezas están hecho a lo que se le une uno de los errores (para mi parecer) que más comete la gente: enseñarle palabrotas a los niños porque resulta gracioso cómo lo dicen. Y que viendo a esos niños piensas "ojalá y mi bebé no sea así cuando tenga los dos años", y sí, aunque la educación que estoy intentando darle a Noa va dando resultado poco a poco,  espero que no sea como ellos,  aún así me da miedo la llegada de "Los terribles dos años" y que además, está a la vuelta de la esquina.

Ahora quiero decirte/pedirte una cosa,  siempre tienes que estar preguntándome cuándo subiré nueva entrada y no me gusta porque parece que deacuido el blog o algo parecido, así que para que sea más fácil para los dos de saber cuando subiré entrada nueva,  a partir de hoy las entradas las subiré los miércoles, es decir, habrá nueva entrada cada miércoles. De todas formas,  cualquier duda/petición que tengas puedes hablarme por ask o por twitter.

Ahora sí,  he acabado.

Un beso enorme y que pases un buen día!

Pd: en breves habrá entrada sobre como mi amor platónico se ha convertido en mi amor correspondido.

Marina.