5/6/13

Esa cosa llamada amistad.

Querido tú:

Hoy voy a hablar de algo diferente,  algo que llevo mucho tiempo sin nombrar y que, sin embargo, está presente en mi vida día a día.
Mis amigos.

Como a todos los ha pasado hemos tenido amigos durante toda nuestra corta o larga vida,  unos han durado más, otros menos,  unos nos han defraudado,  otros nos han sido fieles,  otros siempre han estado ahí, otros nunca y quizá haya otros que a pesar de la distancia que nos separa,  son como hermanos porque aunque no habléis todos los días u os veáis un par de veces al año es suficiente para quererles como tal,  porque lo realmente importante es lo buen amigo que sea y que lo demuestre,  no quien ni donde sea o esté.
Por mi vida han pasado personas,  amigos que pensaba que eran para siempre o que no me fallarían pero el tiempo me mostró que no en todos se puede confiar y que una sonrisa y un "me tienes para lo que necesites" no es suficiente y ahora que soy madre,  lo valoro mucho más.

Ahora,  y desde hace dos años, tengo un grupo de amigos que aunque no son muchos, son los suficientes y no necesito más.
Ellos,  sin apenas conocerme tan sólo de rumores inciertos que se habían dicho de mí por el instituto, me aceptaron a mí y a mis 7 meses de embarazo en un uniforme de colegio.  Eso para mí ya significó algo aunque no sería nada con lo que vendría después. Pensándolo bien,  ellos podrían haberme aceptado sólo por el hecho de que ya estaba en el grupo o pars no excluirme pero el tiempo me demostró que así no era, que me habían aceptado porque querían conocerme o por hacer un amigo nuevo pero el caso es que no me rechazaron.
Cuando me fui del instituto porque ya me encontraba muy pesada, éstos siguieron preocupándose por mí y por mi bebé, no había día que alguien no me preguntara,  unos más que otros pero bueno, eso es normal.  Una vez volví a clase siguieron conmigo y fue ahí cuando empezamos a conocernos mejor y empecé a quedar con ellos,  aunque lo hacía poco ya que tenía que centrarme en otras cosas.
Cuando Noa se fue haciendo un poco más mayor y empezó a venir el buen tiempo y ya conocía a mis amigos,  empecé a llevarme a Noa con ellos.  Al principio esto me preocupaba porque no ha todo el mundo le gustan los niños y quieras que no,  un niño pone ciertas condiciones de manera directa o indirecta. Sorpresa para mí que la aceptaron bien y no les importaba que se viniera con nosotros,  les gustaba es más.

Ahora,  pasado casi dos años de aquello,  han ocurrido muchas cosas en nuestro grupo tanto buenas como malas,  pero los de verdad siempre han estado ahí y demostrandolo,  que es lo importante. Para mí ellos,  sinceramente, son una parte muy importante de mi vida ya que,  como he dicho antes, están ahí día a día y se portan bien conmigo, a pesar de que cierta persona,  quien se supone que es mi gran apoyo, se meta conmigo mucho ... Jajaj es broma, esas pequeñas cosas son las que los hacen especiales.

Hoy por hoy no los cambiaría por otros,  quizá suene a frase típica, pero te puedo segurar que no los cambiaba,  ya no por el hecho de que conmigo se hayan portado genial sino por Noa. El que la traten bien,  la quieran,  la acepten y el hecho de que quieran verla para mí es más importante que el como me puedan tratar a mí, porque lo principal para mí es ella y si ellos la tratan y la aceptan como se merece,  para mí, son los mejores.  Y que son de esas personas que te dicen " estoy así" y lo están, que para algunos pueden ser unos frikis,  unos pipas,  lo que queráis llamarles pero yo me quedo con ellos,  y te aseguro que me sobra.

Gracias chicos,  de verdad.

Marina.

29/5/13

¿Guardería o en casa?

Querido tú:


Una de las muchas dudas que nos entran a las personas que tenemos hijo es esta: ¿Debería llevarle a la guardería o lo dejo en casa con mi madre/tíos/hermanos/etc? Digo a los que tenemos hijo porque es el momento exacto en el que tienes que plantearte esto, pero todos tenemos opinión obviamente, tengamos hijos o no.




Yo, como madre y desde la voz de la experiencia, voy a acercarte mi forma de ver esta duda, que cuando la tenía en la tripa (a Noa) ya me planteaba.





Uno de los miedos más comunes al pensar en llevar a nuestro bebé a la guardería es los sentimientos del bebé, pensamos que al no estar con su familia, gente que ya conoce con la que ha estado desde que nació, se va a sentir mal, que no lo va a pasar bien e incluso que quizá pueda llegar a coger una "depresión" por no estar con los suyos. Inmediatamente al pensar eso te viene a la cabeza la idea de decir "¡NO!" a llevarle a la guardería, porque cómo vamos a dejar que nuestros hijos se sientan "indefensos" y mal estando sin nosotros, x horas y con gente que son extraños para ellos y que ni siquiera sabemos como les van a tratar, lo que queremos es que ellos se sientan a gusto y  estén lo más felices posible, y la mejor opción hasta entonces parece dejarles en casa con nosotros o con algún familiar muy cercano.
En casa nuestro bebé se sentiría como siempre, en su entorno, con su familia, sus juguetes, siendo él el centro de atención, comiendo en su silla o en el regazo de su familiar, durmiendo en su cuna y con el olor de sus sábanas, casa y de la persona que está siempre con él. Visto así parece ser un entorno muy cómodo y agradable a la par que familiar. El bebé no echaría de menos nada y no extrañaría por lo que no habría motivo de tristeza o algo parecido.
A la hora de desarrollarse como persona, iría a su tiempo, sin presiones, sin "carreras" por así decirlo. Aprendería a comer solo a su tiempo, a ir al baño, a hablar, a descubrir materiales, etc. Esto en cierto modo, no resulta bueno del todo, ya que la parte social no la estaría cumpliendo, a no ser que llevásemos a nuestro bebé todos los días al parque para que se relacionara con otras personas.

Sin embargo, en una guardería, esto sería diferente. Esto y todo.

En la guardería el principio sería duro, gente nueva, otros niños, dejar de ser el centro de atención, no habría el mismo cariño que en casa y ni las sábanas ni el colchón sería el mismo que el de su cama. A primera vista, para él sería un cambio muy radical porque echaría en falta todo lo que en casa tiene a su alcance, incluso el entorno y la movilidad en él. Para que este cambio no sea tan radical existen los llamados "Periodos de adaptación". En dichos periodos, los niños acuden a la guardería durante un par de horas los primeros días, luego se quedan a comer y más tarde pasan el día entero, esto les ayuda a que no sea tan radical y que se vayan a acostumbrando a las personas adultas que cuidaran de ellos. Pero aunque todas los "contras" citados tengan mala pinta, incluso son educativos y les ayuda mucho a los niños sufrir esos cambios.
En casa solemos tener a los niños como en una burbuja y estamos siempre detrás, literalmente, para que en cuanto pueda ocurrirles algo llegar a tiempo y detenerlo. Los niños tienen que desarrollarse e incluso darse algún que otro pequeño golpe para que sepa y recuerde que esa cosa que ha hecho duele y que no lo tiene que volver a hacer (lo digo por experiencia, Noa una vez tocó el horno puesto y se quemó un poquito y desde entonces no lo vuelve a tocar ni siquiera frío ya que se acuerda de aquella experiencia), no es que les cree un trauma, no, si no que se acuerdan de que esa acción tiene repercusiones. Esto es algo que en la guardería les dejan hacer, es decir, el experimentar, obviamente están pendientes de que no hagan cosas que les pueda causar mucho daño o que se metan cosas en la boca que se puedan tragar y ahogarse, pero el que también experimenten con el gusto los juguetes, puede llegar a ser bueno.
A la hora de desarrollarse como persona, en la guardería se puede decir que es todo más rápido y más claro. Les enseñan a compartir con los demás compañeros, a hacer "bailes" con las canciones que les cantan y a la vez aprender el significado de las palabras cantadas con gestos, les enseñan a respetar los turnos de juegos e incluso a respetar los turnos de "brazos", es decir, si ahora la profe tiene a un bebé en brazos esperan a que lo deje para ir otro y así; también les enseñan rutinas como después que de comer hay que echarse la siesta. En las rutinas también les enseñan cosas específicas como por ejemplo a comer solos o pedir ir al baño y reconocer lo que es el papel higiénico y un pañal. Y como esto muchas más cosas.
Para resumir este párrafo diré que la guardería les vienen genial a los niños, lejos de sus contras, para desarrollarse como personas, acostumbrarse a ciertas situaciones y prepararse para otras que llegaran en un futuro, se hacen más independientes ya sea de los padres y como personas y aprenden a hablar y generalmente a andar antes por la "libertad" de movilidad que tienen. Es una buena manera de que los niños aprendan, experimenten y crezcan como deben hacerlo y de la manera más divertida y educativa.


Después de todo lo que he puesto pensaras que estoy de acuerdo con las guarderías y la función que tienen y es así. A mí personalmente, me daba muchísima pena tener que empezar de nuevo el instituto con tan solo dos meses que tenía Noa y también me daba cosa llevarla a guardería tan temprano por lo mismo, por lo pequeñita que era y por eso estuvo en casa prácticamente un año entero y sí, en ese año se desarrolló y mucho, es normal, pero comparándolo con este año que lleva yendo a la guardería no tiene nada que ver. Cada día, Noa, sale de la guardería con algo nuevo aprendido o haciendo cosas nuevas, sonidos o gestos nuevos y se nota, y echando la vista atrás, a la experiencia entre estar en casa y estar en la guardería, se nota aún más.
Lo malo de las guarderías, a parte de que cogen el primer año todos los resfriados habidos y por haber, es el elevado precio que tienen, pero para ciertas personas con problemas económicos existen ayudas que reducen las cuotas y si no se reducen es una verdadera lástima, porque es una experiencia demasiado estimulante para ellos como para tener que privarles de ello por los altos precios...

Y tú qué harías, ¿guardería o en casa con la abuela?


Un beso


Marina.

27/5/13

Las segundas partes nunca fueron buenas.

Querido tú:

Siempre o a menudo,  me preguntas si estoy dispuesta a volver con cierta persona,  si aún le quiero,  si creo que eso es lo mejor para Noa...  Suelo evitar responder a esto porque no quiero mentir ni que pienses que soy una guarra/lista/etc, o que me estoy aprovechando de esa persona pero esta vez no lo haré. Voy a dejar claro la lucha que se está librando en mi interior.

Mi Corazón:
   Como corazón estúpido que se ha enamorado de la sensación de amar y ser amado,  obviamente, quiere que todos esos momentos,  besos,  caricias, tardes viendo pelis,  palabras,  miradas, gestos que demuestran amor,  celos...  vuelvan,  porque a quién no le gusta le que quieran, a quién no le gusta ser querido...
No piensa en lo que una nueva relación significa, aunque no sea del todo nueva ya que tiene un historial. Para corazón ese historial está borrado,  sólo quiere ser amado y qué mejor persona para hacerlo que esa quien un día tuvo tu corazón y lo abrazó... Que le dio lo que necesitaba, amor...

Pero es mucho más complicado que eso...

Mi Cerebro:
    La parte racional de mí,  aunque en ocasiones me abandone y se pase al otro lado,  no al de los sentimientos sino a la parte de no pensar y dejarse llevar.  "Dejarse llevar suena demasiado bien", en esas ocasiones ese es su lema.
Cerebro ve una relación como una puerta abierta y sin seguridad al dolor. Sabe que no va a salir bien,  que sufriré y que si le apetece seguir su lema, yo también podré hacer daño y no quiere que eso ocurra.  Sabe que tengo cierta necesidad de ser querida por motivos oscuros del pasado pero no cree que volver atrás sea la manera.
Una nueva relación implica rayadas, celos, lágrimas, sonrisas, soñar despierta,  discusiones, tener que preocuparte por la otra persona,  no abandonarla,  quererla como quiere o necesita, tiempo...  Como todo,  tiene sus cosas positivas y negativas pero todo "hola" acaba con un "adiós" y más aún si la historia se ha repetido varias veces.
Cerebro no elimina los historiales,  los archiva y éste se lo sabe de memoria.

Lo que yo quiero decir es que han sido dos años en los cuales nos hemos conocido mucho mutuamente, hemos visto partes más desagradables de nosotros y otras que nos han enamorado.  Hemos vivido momentos increíbles y momentos pésimos, hemos reído y llorado,  discutido y hablado pero también hemos sido y nos hemos dejado.
Cuando una relación se acaba simplemente es porque algo ha salido mal,  no ha funcionado y ha hecho que el amor se acabe por segundos, minutos,  horas,  el tiempo que sea,  pero ha acabado.  Si esa relación acabada se vuelve a iniciar, corre todo riesgo de destruirse otra vez,  por lo mismo o por otra cosa,  quien sabe,  pero volverá a acabar.

Las segundas partes nunca fueron buenas y menos cuando se habla de relaciones amorosas.  Es como leer un libro ya leído, te emocionas e ilusionas al principio pero el final siempre será el mismo...

Pasa buena tarde,  un beso.

Marina.

15/5/13

Lluvia en la fiesta.


Querido tú:


Siento no poder contarte practicamente nada acerca de la fiesta de San Isidro de Noa, no porque no quiera si no porque las cosas que pasaron y las personas que estuvieron allí no quieren ser nombradas aquí, así que respetando lo que ellos quieren, no los mencionaré pero como Noa estuvo mucho tiempo de la fiesta con esas personas tampoco te puedo contar.

Lo único decirte que ella se lo pasó muy bien, jugó al juego de las sillas con más niños y todos estaban monísimos, vestidos de chulapos y chulapas, era un amor verles a todos tan chiquititos vestidos así. 
Al principio de la fiesta hacía Sol y todo iba bien porque no hacía frío ni nada pero de repente empezó a llover granizo, y menudas bolitas, pero como el patio de la guardería tiene un tejado estuvimos ahí debajo siguiendo celebrando la fiesta pero a penas se podía oír algo porque era tan fuerte el sonido del granizo con el tejado que tenías casi que gritar para poder oír a la persona que tuvieras a tu lado. Las profesoras junto con el director nos dieron claveles rojos y blancos a todos los padres que estábamos allí. Hicieron también una pequeña tómbola en la que había que lanzar una pelotita pequeña en unos vasos llenos de tierra con números, y si caía en uno te llevabas el regalo correspondiente a ese número.
Luego volvió el Sol y nos trajeron las profesoras a todos los que estábamos allí unas tostas que habían hecho y limonada casera y para los niños había patatas fritas, gusanitos naranjas y un poco de trina de naranja. Noa se puso toda la camiseta naranja entre los gusanitos y el trina jajaja, ella como siempre. 

Y eso es más o menos todo lo que te puedo contar. 
Y aquí te dejo una foto de Noa vestida ayer de chulapa.




Pasa un buen día.

Marina.


13/5/13

Una tortura para mí.

Querido tú:


Sábado:

Son casi las ocho de la tarde y mi Noa iba a volver de pasar con X todo el día y estaba deseando verla. Había preparado ya el baño, la ropa para cuando la saliera y la toalla para secara. Llegó la hora y mi bebé iba a estar conmigo de un momento a otro. Me llamó X al móvil para que bajara a buscarla y cuando bajé, después de un día prácticamente entero deseando verla y abrazarla, para asombro mío empieza a llorar. Se pone a llorar como una loca agarrándose a X y echándole los brazos a otro X, yo no podía creerme lo que veía. Me agrada la idea de que mi hija quiera estar con X  porque eso significa que la cuida bien y que se siente a gusto con él/la pero mi orgullo como madre no opina lo mismo. Con cada lágrima que caía, con cada llanto que oía mis ojos más se inundaban y mis fuerzas por evitar llorar eran aún más grandes. Al final cogí a Noa, aunque ella seguía sin querer venirse conmigo, me subí a casa y ella lloraba y no quería entrar, cuando ya la pasé le pedí a mi abuela que se quedara con ella un momento que iba al baño, y no era para hacer mis necesidades aunque en ese momento si lo necesitaba. Nada mas cerrar la puerta tras de mí empecé a llorar, me derrumbé no podía soportar el ver como mi hija prefería estar con X en vez de conmigo y en como se había puesto a penas unos minutos.
Me hundía cada vez más cuando recordaba su llanto, me planteé si realmente era una buena madre, si lo estaba haciendo bien o si estaría mejor con él, y la simple idea de responder a todo con un sí, me hundía aún más. Yo, su madre, la que está a su lado noche y día, la que aguanta enfermedades y risas, la que está cuando ella más me necesita y la que nunca la dio de lado en ningún momento de sus preciosos dieciocho meses, esa siendo rechazada. En ese momento, me vino a la cabeza un recuerdo reciente, mi madre me escribió un cuaderno diario donde apuntaba todas nuestras batallas y victorias y hubo una, una derrota que se asemejaba con esto pero era al revés. Yo no quería irme con mi padre y tenía como unos dos años y medio, mi madre, cumpliendo el convenio que se había estipulado me llevó con mi padre a pasar el día. Cuando volví, por lo que leí, le dije a mi madre que era una mala madre, que no la quería, que por qué me había dejado que me fuera con él, ella, en el diario me lo contaba y me pedía que no la castigara así, que ella me quería que sólo hacía lo que tenía que hacer. Sé que visto así la situación quizás no tiene mucho parecido pero en esos momentos para mí la tenia, sentía que estaba siendo castigada por ella y que se estaba olvidando de mí ... Pero de repente escuché algo, un sollozo que decía : "mamá", sí, era mi bebé que me estaba llamando porque quería estar conmigo, me buscaba y me necesitaba, así que me lavé la cara y me la sequé y me fui a buscarla para bañarla y darla de comer, etc.

¿Adivina dónde durmió esa noche? Exacto, conmigo.
No pude evitarlo, necesitaba sentirla mía, cerca..


Espero que pasea buena noche, un beso.


 Marina.